El otro día, vi una película en donde otros niños jugaban con trineos, hacían monitos de nieve y les pegaban zanahorias como narices. ¡Cómo me gustaría que acá en Santiago nevara! Igual, ni se compara con lo que mis amigos y yo jugamos ayer en la mañana; carrera en bote, en la calle del Miguel. ¿Y quién ganó? Yo po, obvio.
jueves, agosto 24, 2006
Carrera
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1 comentario:
Tom
Me gusta este relato..porque trae a mi memoria emosional recuerdos de mi infancia...
gracias por escribir tan bonito..
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